Aprendí a una edad temprana que era importante ayudar a los demás siempre que fuera posible. Mi familia era típica de clase media; teníamos lo que necesitábamos, aprendimos a apreciar lo que teníamos y compartimos lo que teníamos cuando alguien más necesitaba ayuda.
La idea de dar lo que tengo para ayudar a los demás se ha quedado conmigo a lo largo de mi vida. Cuando hago una donación caritativa, representa una forma de ayudar a hacer del mundo un lugar mejor. A través de la caridad, podemos tener un impacto, a nivel local y global.


