
El aire se vuelve un poco más fresco, los días se acortan un poco y esa sensación familiar empieza a apoderarse de ella. Para muchos de nosotros, la llegada de la temporada de gripe parece que solo estamos esperando el primer signo de tos o dolor de garganta. Puede parecer que enfermar es solo parte del calendario. Pero, ¿y si este año pudiera ser diferente? Tienes más poder del que crees para proteger tu bienestar y mantenerte en tu mejor estado. Pequeños hábitos sencillos pueden construir una defensa poderosa para tu salud.
Ponte la vacuna anual contra la gripe
Tu vacuna anual contra la gripe es tan, tan importante. La inyección introduce a tu sistema inmunitario en la estructura del virus de la gripe de este año. Esto le da a tu cuerpo la oportunidad de preparar su respuesta con antelación. Proporciona la protección adecuada, así que si más adelante te encuentras con el virus de la gripe, tu cuerpo está listo para luchar con fuerza y rapidez.
Vacunarse es uno de los pasos más efectivos que puedes dar. Aunque no puede ofrecer una protección del 100%, las personas que se ponen la vacuna de la gripe y aun así enferman suelen tener un caso mucho más leve. Esa diferencia podría significar unos días de síntomas leves frente a una enfermedad grave con fiebre alta que te mantiene en cama más tiempo.
Esta simple inyección es una buena idea para la mayoría de las personas, y es especialmente útil para niños pequeños, adultos mayores y personas con ciertas condiciones de salud o embarazadas. La vacuna contra la gripe ayuda a protegerte a ti y a las personas que te rodean al reducir la propagación del virus.
Domina el arte de lavarse las manos
Lo has oído un millón de veces, pero es un clásico por una razón. Lavarse bien las manos es más eficaz que el gel desinfectante en la lucha contra los gérmenes. El truco está en hacerlo correctamente. Usa agua tibia y mucho jabón, y frótalos durante al menos 20 segundos. ¿Una buena forma de cronometrarlo? Cántate la canción «Feliz cumpleaños» dos veces. Y no olvides quitarte las joyas y frotarte el dorso de las manos, entre los dedos y bajo las uñas.
¿Y cómo funciona? Un virus, como el que causa la gripe, se mantiene unido por una mezcla de aceite y grasa en nuestras manos, que el agua por sí sola no puede eliminar. El jabón que usas descompone esa combinación de virus y aceite. El agua corriente luego lo lava todo. Lavarse las manos elimina físicamente esos molestos gérmenes que recoges de los pomos de las puertas, teclados y teléfonos antes de que puedan hacerte sentir malo.
Mantén las manos alejadas de la cara
Esta suena tan sencilla, pero puede ser uno de los hábitos más difíciles de romper. Nos tocamos la cara constantemente sin siquiera pensarlo. El problema es que nuestras manos son nuestro principal punto de contacto con el mundo, y recogen gérmenes de cada superficie que tocan. El virus de la gripe entra en tu cuerpo a través de los ojos, la nariz y la boca. Cuando tocas una superficie contaminada y luego te frotas el ojo o la boca, estás dando al virus un punto de entrada directo. Ser más consciente de esta conexión puede marcar una gran diferencia. Es un pequeño cambio que trastoca seriamente el plan de acción del virus.
Construye tu sistema inmunitario desde dentro hacia fuera
Tu cuerpo tiene un sistema de defensa natural y puedes ayudarle a mantenerse fuerte. Dormir lo suficiente es una parte fundamental del rompecabezas. Cuando duermes, tu cuerpo entra en modo de reparación, produciendo proteínas vitales para combatir infecciones e inflamaciones. No dormir lo suficiente puede debilitar tu inmunidad.
Lo que comes y cómo te mueves también juegan un papel importante. Llenar tu plato con frutas y verduras de colores proporciona a tu cuerpo las vitaminas y antioxidantes que necesita para mantener tu sistema inmunitario en su mejor momento. Un poco de ejercicio diario (incluso solo una caminata rápida) durante tan solo 20 minutos hace que tu circulación funcione, lo que ayuda a que tus células inmunitarias se muevan por el cuerpo de forma más eficiente para encontrar y combatir invasores.
Crea un entorno familiar saludable
Durante la temporada de gripe, tu hogar puede ser tu refugio. Mantén limpias las superficies de alta sensibilidad, como interruptores, mandos a distancia y pomos de puertas. Un simple limpiador doméstico suele ser suficiente para eliminar gérmenes que puedan haber llegado a la casa.
Si alguien en tu casa se pone enfermo, intenta contener los gérmenes. El virus de la gripe se propaga a través de pequeñas gotas que salen volando cuando alguien con gripe tose o estornuda. Cubre siempre la boca y la nariz con un pañuelo o el codo, y anima a tus familiares a hacer lo mismo. Este pequeño acto de bondad puede evitar que esas gotas llenas de virus caigan en superficies o sean inhaladas por otros.
Tu salud es nuestro foco en Sadler Health Center
En Sadler, somos un centro de salud comunitario que te pone a la vanguardia en los servicios de salud primarios y preventivos. Creemos que la buena salud comienza con sentirse apoyado e informado.
Si quieres más información sobre hábitos saludables que te ayuden a ti y a tu familia a evitar enfermedades esta temporada de gripe, estamos aquí para hablar. También ofrecemos atención pediátrica dedicada a tus pequeños cuando tienen fiebre, tos o cualquier otra cosa que se les presente. El bienestar de tu familia es lo que más nos importa.
Vacunarte contra la gripe
Proteger tu salud empieza aquí. Si ya eres paciente del Sadler Health Center, programar tu vacuna contra la gripe es sencillo. ¿Aún no eres paciente? ¡Nos encantaría daros la bienvenida!
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Mantente sano esta temporada: vacunarte contra la gripe es un paso sencillo para protegerte a ti mismo y a quienes te rodean.
